La Denominación de Origen

La región de Ribera del Duero se localiza en la gran meseta septentrional de la Península Ibérica y está formada por un gran zócalo antiguo recubierto de sedimentos terciarios. El mayor volumen de estos sedimentos está constituido por arenas arcillosas, dotando a esta zona de unas peculiaridades únicas. En esta cuenca las precipitaciones son moderadas – bajas, los inviernos largos y rigurosos y los veranos muy secos.

Una tierra salvaje, un clima tajante, unos vinos con carácter

Todas estas características convierten a los vinos Ribera del Duero en unos vinos de carácter continental. Fundamentalmente tintos, aunque también existen variedades de rosados, se trata de vinos con un marcado carácter, fuertes y personales; que representan lo mejor de una tierra salvaje y libre. Las sensaciones que estos vinos despiertan son, sin duda, un compendio de emociones terrenales que no tiene comparación.